domingo, 16 de enero de 2011

La Nueva Guerra (comentado no publicado en Cubadebate)

Primero que todo felicitar a todos esos cubanos que están hoy en Haití ayudando al pueblo de esta humilde nación a afrontar esas dos grandes crisis recientes -el terremoto y el cólera- y de una manera u otra contribuir al amiloramiento de las gran crisis haitiana de siempre: la miseria y el olvido. Como demuestra este artículo la colaboración cubana es de innegable valor, fundamental, si se quiere, dada las extremas circunstancias de calamidad en que se encuentra el pequeño país caribeño.

Dicho esto, lo que sigue es una crítica, no a la colaboración cubana, que como he planteado es fundamental, sino a la utilización que -noto- se hace de la solidaridad, no ya desde Cuba, sino en todas partes. Me llegan de la memoria aquellas palabras del sabio Jesús: «Por tanto cuando des limosna, no toques la trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que los hombres los alaben. En verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda que hace tu derecha, para que tu limosna quede en secreto..."

Hay quienes créemos firmemente que en un mundo regido por las leyes capitalistas -el interés individualista, la ganancia monetaria y la competencia-, un mundo evidentemente desastrozo cuando observamos los millones de niños que pasan hambre, los millones de pobres, los millones de seres humanos que viven completamente olvidados, pero también un mundo donde el exceso y la frivolidad hacen mella en las sociedades ricas, es un mundo abocado a una gran catástrofe, y que por lo tanto se deben buscar formas alternativas éticas sobre las que basar nuestras relaciones políticas y económicas, siendo precisamente la solidaridad la alternativa a la competencia.

Noto, sin embargo, que se sigue compitiendo: ahora lo importante es ver quién es más solidario.

Hace un tiempo atrás desde Cuba se protestó porque en un reportage de Televisión Española no se mencionaba la contribución cubana -de nuevo, indudable- a la crisis haitiana, dejando entender tal reportage que la cooperación médica con el pueblo haitiano llegaba exclusivamente desde la organización no-gubernamental Médicos sin Fronteras, a partir de unas declaraciones del director de esta organización en Haití. Se atribuyó desde Cuba dicho desliz a la campaña mediática contra la Isla, algo que puede ser cierto, como también la total incompetencia con que se forman los periodistas en los países ricos capitalistas, en los cuales hoy en día la calidad del trabajo es mucho menos importante que la cara bonita que sale en las pantallas -parte todo de la degeneración que sufre el Norte. En fin, a los pocos días, Televisión Española presentó un nuevo reportage donde se corrige el error y se muestra cómo los médicos y profesionales de la salud cubano contribuyen positivamente en la crisis del cólera...

En este artículo, no se hace mención ninguna del papel de Médicos sin Fronteras (jamás he leído nada en la prensa cubana que destaque la labor de Médicos sin Fronteras). Pero es más, este dato: "y lograr la más baja tasa de letalidad al registrar 0,48 %", es una comparación me parece que directa con la labor de Médicos sin Fronteras, que es a todas luces el competidor, quien reporta haber tratado a 84.500 casos de cólera con una tasa de menos de 2% de muertes...

Ahora, resulta que la competición es entre gobiernos y organizaciones independientes.

Estamos arreglados...

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